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Un certificado de pureza
Por Mar Pérez Calvo, directora técnica de CosemarOzono.
El ozono (O3), gas inestable presente de forma natural en pequeñas concentraciones en la superficie terrestre, se erige actualmente como el más oxidante de los agentes utilizados en el tratamiento del agua de piscinas, por lo que es capaz de destruir microorganismos patógenos, inactivar virus y acabar con numerosos contaminantes. Disuelto en el agua resulta completamente inocuo, por lo que aporta una adecuada desinfección sin presentar riesgos para la salud de los clientes del spa ni agredir el medio ambiente.
Foto: SXC
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